POLICÍA INVESTIGA CASOS DE TRATA DE CIUDADANOS VENEZOLANOS.

Entre enero y mayo pasados, los policías han rescatado a 35 mujeres de Venezuela que eran sometidas a explotación sexual en Quito, Manta y Guayaquil.

Las investigaciones judiciales muestran que las extranjeras eran obligadas a trabajar en supuestos servicios de spa y hasta en un edificio destinado para departamentos. El caso de Quito se detectó tras ocho meses de seguimiento y se descubrió que un ecuatoriano y una mujer de Venezuela estaban detrás del ilícito.

Cuando los agentes entraron al local hallaron habitaciones que eran usadas por las parejas, rescataron a 20 jóvenes y se detuvo a otros cuatro sospechosos. A ellos se los señala por captar a las jóvenes a través de redes sociales. Los agentes que conocen estos casos detectaron que bandas locales dedicadas a estos ilícitos tienen nexos con redes delictivas de Venezuela. Las mafias que están en ese país buscan a posibles víctimas, remiten los datos a Ecuador y desde aquí, con una oferta de trabajo, las convencen de venir. Estas pistas llevaron a Manta, en donde fueron rescatadas ocho mujeres que habían llegado de Venezuela.

El caso está en la Fiscalía manabita y los investigadores pidieron que las afectadas ingresaran a la Unidad que Protección Víctimas y Testigos. Agentes de élite del Grupo de Intervención y Rescate entraron al lugar en donde estaban las mujeres y detuvieron a dos personas. Los sospechosos fueron esposados y subidos al vehículo de la Policía. Luego de realizar trabajos de Inteligencia se detectó que los aprehendidos tenían a las extranjeras bajo amenazas de hacer daño a las familias y ofrecían sus servicios a los turistas que llegaban a Manta.

Los costos eran publicados en Facebook y estos iban entre USD 30 y USD 150. En Guayaquil, los gendarmes también desarticularon una red delictiva. Siete mujeres venezolanas fueron rescatadas y tres personas de la misma nacionalidad quedaron detenidas tras allanar un edificio ubicado en el centro de la ciudad. Tanya Varela, comandante local de la Policía, explicó que el caso comenzó luego de que las chicas no pudieron pagar el arriendo de tres departamentos, que costaba USD 15 diarios por cada uno. Debido a que la deuda se acumuló, los sospechosos obligaron a las jóvenes a devengarla y las explotaron sexualmente.

Las chicas debían prestar sus servicios en fiestas o despedidas de solteros y utilizaban el piso 27 del edificio. Las autoridades dicen que solo el 3% de todas las denuncias por trata de personas involucra a extranjeros. A más de los 35 casos que se hallaron en operativos, Alfredo López, asesor jurídico de la Asociación Civil Venezolanos en Ecuador, conoció este año el caso de 11 mujeres y dos hombres que denunciaron en la Fiscalía. Este grupo ha documentado hechos como el de Erick, un joven de 25 años, quien llegó el 15 de agosto al puente de Rumichaca, frontera entre Ecuador y Colombia.

Un hombre le ofreció trabajo en una hacienda en Manta, como cargador de productos agrícolas. Erick accedió, pero cuando llegó al lugar se dio cuenta que era un prostíbulo. Una persona le apuntó con una pistola y le amenazó con matarle si escapaba. Le quitaron su pasaporte y le obligaron a prostituirse, hasta que pudo usar una computadora. Escribió a su primo, denunciaron el caso y fue rescatado.


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