Se cobró el 40% de comisión por subsidios ilegales de salud de IESS

Cerca de la medianoche, el sistema informático del IESS señalaba como exitosas las seis órdenes de pago para Diego. Este salubrista de Santa Elena relató a EL UNIVERSO que un intermediario le pidió su número de cédula y el 40% de comisión para acreditarle $ 2.148 en subsidios de descanso médico por seis meses.

A inicios del 2016, cuando recibió el dinero, Diego, de 45 años, estaba sano. Dos años después, mientras limpia la maleza alrededor de un dispensario en La Libertad, cuenta lo que pasó: “Una persona vino y, ya pues, nos engatusó; el dinero salió, pero no estábamos enfermos”.

– ¿Quién le ofreció dinero?

– Eso no se puede decir, nosotros no manejamos el sistema del IESS. A través de intermediarios hicieron eso.

– ¿Pagó alguna comisión?

– Sí, había que pagar, el porcentaje era según la persona.

Con los $ 2.148, Diego mejoró su casa, pero tuvo que hacer un préstamo para cubrir una parte de la deuda, cuyo saldo sigue reclamando el IESS: “Me hago la idea de que (la comisión) son intereses, cometí un error y los errores se pagan así”, admitió.

En los dispensarios del Ministerio de Salud de Santa Elena y en su hospital más grande, el Liborio Panchana, hay 69 salubristas que como Diego recibieron transferencias sin respaldo del IESS, entre 2014 y 2016.

Este Diario revisó los pagos que hizo el IESS a los 273 beneficiarios y que sumaron, según Contraloría, $ 598 mil, y, según los registros del IESS, $ 607 mil. En la lista hay 20 de Pichincha, cien de Guayas y 150 de la península de Santa Elena.

En el sector público trabajan 106 afiliados, 104 de ellos en Santa Elena. Entre los peninsulares, además de los 69 salubristas, hay 32 empleados de los municipios de La Libertad y Salinas, uno de la Prefectura y dos de Celec. También están sus hermanos, cuñados y primos. Y más de 40 aparecen como adherentes del partido de Gobierno, Alianza PAIS (AP).

“Fuimos engañados, yo pagué $ 700 de comisión por los $ 2.000 que recibí, no he podido devolver porque estoy en una situación difícil. A mí me dijeron: Oye, ¿quieres plata?”, relató Carlos, otro salubrista que además reveló este esquema de transferencias sin respaldo: “En cada área de salud había una persona que convencía a la gente. Cuando nos llegó la notificación del IESS para devolver esa plata, yo les reclamé a los intermediarios (…), ellos siguen trabajando, nos dijeron que nadie nos puso una pistola en la cabeza para hacer esto”.

Los subsidios de salud son dineros que reciben los afiliados enfermos y para ello deben presentar un certificado médico aprobado en una unidad del IESS. Si esta validación se da ocho días después del reposo médico, el trámite se considera extemporáneo y debe hacerse en una subdirección zonal.

Los 273 subsidios se aprobaron en la zonal de Guayaquil, con la clave de la coordinadora, Eulalia Villón, incluso en la madrugada y con el nombre de un médico que ya no trabajaba en el IESS, según la Contraloría.

A la oficina de Villón acudían los coordinadores de las unidades médicas para ingresar los subsidios. “Nos ponía la clave, ingresábamos, yo viajaba a Guayaquil por uno o dos que tenía rezagados”, explicó Carlos Velasco, excoordinador de Subsidios del IESS en el centro ambulatorio de La Libertad.

Velasco dijo desconocer cómo se aprobaron esos pagos en su cantón y cómo a Jéssica Villavicencio, exempleada de su esposa, se le autorizaron pagos de subsidios por maternidad sin estar embarazada. Cuando este Diario le consultó por esos pagos del 2015, Villavicencio, quien ha laborado en la Prefectura de Santa Elena, en el Ministerio de Inclusión Social y en el hospital del IESS en Ancón, contestó: “Yo solo tengo dos hijas, de 17 y 14 años”.

En el hospital Liborio Panchana hay 34 salubristas del listado. El caso se comenta en los pasillos, aunque la dirigente sindical Patricia Santana dijo desconocer los detalles. “Le aseguro que no sabía sobre la supuesta comisión”, afirmó.

Miguel San Martín, exdirector del hospital, contó que “algo escuchó” del caso, mientras que el exdirector del distrito de Salud Galo Tutivén recordó: “Lo que hicimos ante ese rumor fue remitir al IESS la nómina del personal y su asistencia”.

El gerente del hospital desde el 2013, Fadul Jurado, consideró que fueron “trámites personales de cada trabajador con el IESS”. “El hospital no está involucrado”, recalcó Jurado, quien es coordinador del Comité de la Revolución Ciudadana (CRC) Salud en Movi miento, creado en 2015 y que tiene 3.000 miembros, aunque –aclaró– no todos son salubristas. “Puedo garantizar que los que fundaron este CRC ninguno está metido en esas cosas”, dijo Jurado, que auspicia campeonatos de fútbol y dona camisetas y gorras con la leyenda ‘Fadul alcalde de Salinas 2019’.

En Santa Elena, el exdirector provincial del IESS y hoy titular de la Agencia Nacional de Tránsito en ese cantón, Donny Sánchez, indicó que denunció el caso y que ahí se conoció la existencia de “una red que negociaba anticipos de jubilación”. “Todo comenzó en Guayas, de ahí se regó a las provincias”, dijo Sánchez, militante del CRC Cambio Generacional, que fundó el expresidente del IESS Richard Espinosa.

En Guayas, donde hay un centenar de casos, la exdirectora del IESS Yullet Erazo explicó a la Contraloría que su cargo no interviene en las fases de pago de subsidios. “No fue por falta de gestión, sino por acciones fraudulentas”, contestó Erazo, dirigente del CRC Cambio Generacional y exasesora de Richard Espinosa.

Los alcaldes de Salinas y La Libertad, donde 32 empleados recibieron los subsidios, dijeron desconocer detalles. “Cuando me enviaron (la notificación del IESS) lo derivé a Talento Humano”, dijo Daniel Cisneros, alcalde de Salinas, en acuerdo con PAIS y quien analiza su reelección. Antonio Espinoza, alcalde de La Libertad (CREO-MIL), indicó que ordenó un informe, pero no lo mostró, y que los vinculados ya no trabajan con él.

Uno de los involucrados que labora en el IESS dijo en su defensa: “Yo no soy político, yo no iba a sus reuniones de CRC, ni a mítines, tampoco me iba a Quito porque había cambio de guardia. Aquí en Santa Elena gobierna la política”.

Pagué $ 700 de comisión por $ 2.000 que recibí, no he podido devolver porque estoy en una situación difícil. A mí me dijeron: Oye, ¿quieres plata?
Carlos, afiliado salubrista

Fuente:  eluniverso.com

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