RAFAEL CORREA Y ALEXIS MERA HABLABAN DEL FUTURO DE JORGE GLAS, SEGÚN CONVERSACIONES HALLADAS EN CELULAR.

Uno desde Bélgica y otro desde Guayaquil. La comunicación a través de WhatsApp entre Rafael Correa y Alexis Mera fluía sin problemas, a pesar de la distancia y de la diferencia de horarios, los meses siguientes a que el primero dejara el poder y se marchara del país.

Amigos desde la adolescencia al fin y al cabo, el expresidente y su ex secretario jurídico conversaban sobre la situación de sus familiares, las fotos colgadas en sus estados, la coyuntura política y, especialmente, del proceso legal por asociación ilícita dentro de la trama de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht que afrontaba, en el 2017, el entonces vicepresidente Jorge Glas.

Los chats que contenía el teléfono que usaba Mera cuando era aún funcionario público son parte del expediente del caso Sobornos 2012-2016, en el cual la Fiscalía investiga la entrega de dinero al movimiento Alianza PAIS de parte de contratistas del Estado.

Mera, Correa y Glas fueron vinculados al caso por la fiscal general, Diana Salazar, junto con otras 23 personas, entre exfuncionarios públicos y empresarios. El primero cumple arresto domiciliario, el segundo tiene orden de captura y el otro fue sentenciado a seis años de cárcel por asociación ilícita.

En chats de agosto del 2017, Mera y Correa se muestran preocupados por la situación de Glas. El exsecretario le cuenta que ya se han hecho públicas supuestas pruebas que lo relacionarían estrechamente con su tío, Ricardo Rivera, quien también fue sentenciado meses después.

Glas había dicho que su relación era lejana.

Correa pone en duda la veracidad de la información entregada a la Fiscalía en un dispositivo USB por un excolaborador de Rivera en Televisión Satelital. Alfredo Alcívar se identificó como hombre de confianza del tío del exmandatario.

“A mí nadie me quita la sensación de que lo que este tipo Alfredo A., ‘colaborador’ de Rivera, es una jugada de la Senain. Por ‘casualidad’, el capitán al que contactó es de la DGI”, dijo Correa.

Sobre este caso, Mera también dialogó –un mes después– con el ex secretario particular de Correa Omar Simon, por pedido de Glas.

Según los registros, Mera le comenta a Simon que el hecho de que en la computadora de Rivera se hayan encontrado correos sobre los sectores estratégicos –que manejaba el vicepresidente– y listas de ‘recomendados’, era algo grave. “Creo que se va a joder”, dice.

Ayer, durante una entrevista en radio Majestad, Correa admitió la veracidad de los chats con Mera. “Sí, y cuál es el problema, dónde está el delito. Todo lo que he dicho en los chats lo he dicho públicamente y no tengo nada que esconder…”, indicó Correa y criticó que se haya hecho pública información privada que no tiene nada que ver con el tema. 

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