MINISTRA DEL INTERIOR CONFIRMA QUE ECUADOR ACEPTARÁ COLABORACIÓN EXTRANJERA SIN CEDER SOBERANÍA.

La Ministra del Interior revela los desafíos en esa cartera de Estado. Dice que su nombramiento es un símbolo porque a las mujeres en el espacio público se les juzga con más rigor que a los hombres. Coincide con el presidente Moreno en apostar por un modelo democrático. Su despacho todavía es impersonal y recuerda que ha sido ocupado por hombres: un enorme escritorio y sillones de cuero café. María Paula Romo, ministra del Interior, conversó con este Diario sobre la gestión en esa cartera de Estado y la política que le llevó a aceptar ese cargo en este Gobierno.
Es la tercera Ministra en 16 meses de Gobierno de Lenín. ¿Por qué cree que ha sido difícil mantener a los otros secretarios de Estado? Este ministerio no es sencillo. Tiene temas de complejidad . El primer ministro César Navas salió como resultado de su desgaste por el manejo de la crisis del secuestro y asesinato de los periodistas de El Comercio. El ministro Toscanini dijo que esta ciudad no le sentaba para su salud y regresó a la academia. ¿Cómo encontró el Ministerio? Tenemos algunos ajustes en los temas administrativos, de ejecución presupuestaria. A propósito de Toscanini, él dijo que los delitos han disminuido un 14,4%. ¿Están confirmadas esas cifras? Hay un cuadro de mando integral que tiene la Policía y allí podemos ver la evolución de los delitos en cada territorio, con cifras actualizadas cada día.
En la dinámica del delito hay que ser muy cuidadosos en cómo se comunican los resultados. La disminución en las cifras no siempre corresponde a que un delito no existe. Mientras haya un delito, una persona asesinada, una persona desaparecida, es muy difícil tratar de reflejar el éxito en la gestión. Las cifras que son favorables se revierten en un día. En la administración anterior se creó la Alerta Emilia. ¿Cómo avanza esto? Es una de las cuestiones más importantes que se han hecho en el Ministerio de Interior en los últimos años. Es una respuesta integrada entre la Policía y la Fiscalía para buscar inmediatamente a niños reportados como desaparecidos. Antes exigían esperar 48 horas, que era el tiempo más valioso. Hoy se activa la Alerta Emilia y Facebook puede identificar el lugar donde el niño fue visto por última vez para poner allí sus fotos.
Este es un excelente ejemplo de cómo la tecnología, la cooperación de instancias y del sector privado permite un sistema de alerta temprano en esos casos. Hay 4.111 denuncias de abusos sexuales a niños y adolescentes. ¿Cuál es su plan para esto? Es necesario tener protocolos especiales y procedimientos para responder a temas sensibles, como este. Hay un proceso en marcha para trabajar de manera conjunta con el Ministerio de Educación, el de Salud, la Policía y la Fiscalía. En Medicina Legal se establece cómo se procesan las pruebas para encontrar a los culpables.
Estamos construyendo alrededor de un caso emblemático: el de Valentina. La niña fue devuelta muerta a sus padres en una escuela. Muchas veces esto tiene relación con la investigación que es llevada adelante para encontrar a los culpables. Este Ministerio pondrá todo su esfuerzo en esto y fortalecerá la Dinapen, la policía especializada en estos delitos, y en atender el tema de niños y adolescentes. La CEDHU contabilizó 54 femicidios hasta julio. ¿Cómo luchar con un problema estructural de violencia contra las mujeres? Cada femicidio es lamentable. Mientras haya uno no podemos tener éxito. Pero este año la cifras son menores que las del 2017.
Hay un fuerte trabajo de tomar conciencia y están involucrados otros sectores: lo público, la academia, la prensa. Tenemos un programa de alerta temprana en Quito que ha funcionado bien. El Ministerio del Interior está comprometido con los tenientes políticos, que son responsables de dictar medidas de protección en estos casos. Pero el tema central del Ministerio es la Policía.
En estos días de gestión hay quienes han confundido el anuncio de prioridades con la idea de olvidar el tema central de este Ministerio, que es la Policía y la lucha contra la delincuencia y el delito. No vamos a destinar 40 mil policías a los delitos sexuales o a la violencia contra las mujeres, eso ha provocado algunos comentarios machistas. La ayuda de EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico fue cuestionada por ser una pérdida de la soberanía. ¿Es así? La política del Gobierno es no ceder soberanía a otros países. Tampoco permitir que el crimen transnacional opere libremente en nuestro país. Defender nuestros territorios y mantener control sobre ellos es un asunto de soberanía. Para lograrlo el Gobierno está dispuesto a todos los acuerdos de cooperación. ¿El expresidente Correa ordenó eliminar su organización política? Fuimos una amenaza porque le molestaban las voces críticas. No podía acusarnos de estar en la derecha, ni de ser corruptos.
Fuimos una especie de conciencia que le recordaba a quien se estaba pareciendo. No nos perdonó y aplicó toda la fuerza del Estado contra nosotros. ¿No se arrepiente de haber formado parte del correísmo después de lo que vemos hoy? El gobierno de Correa ha sido nefasto para el país. La afectación a la economía, a la institucionalidad, a la democracia, a la relación de convivencia de los ciudadanos tiene un saldo muy negativo. Tomamos la decisión de respaldar a ese Gobierno pero también de irnos cuando tenía una gran popularidad. Por eso han recibido muchas críticas… En determinado momento, el 80% del país llegó a respaldar a Correa. Y si nos dedicamos a lapidar a todo el que le apoyó no tendremos con quién conversar. ¿Qué le gusta del presidente Moreno y por qué aceptó este cargo? El Presidente escogió decir la verdad. Pudo haber escogido otra vía: la de la continuidad, de la comodidad, de evadir la realidad. Creo que contarnos la verdad, cuando veníamos de una época de ocultación, de propaganda, de disfrazar las cosas, es un esfuerzo indispensable para el país y la democracia.
El gran signo de él fue decir la verdadera situación del país y apostar por un modelo democrático. Eso es algo con lo coincido. Algunos dicen que en el gobierno de Moreno todavía hay gente fiel a Correa. ¿Es una contradicción? Me parece que hay una especie de señalamiento: “quien estuvo con Correa está vetado de la política y de la democracia sin distinciones”. Creo que la división tiene que ser entre quienes actuaron éticamente y quienes no. ¿Cómo es ser la cabeza de una institución formada por una mayoría de hombres? Es parte de los desafíos, por ahora es un mensaje y un símbolo muy importante y significativo. Es una gran responsabilidad porque a las mujeres en el espacio público nos juzgan con más rigor que a los hombres. (I)

FUENTE: Diario El telégrafo.

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