MAITE PAZMIÑO CON 12 AÑOS YA EMPEZÓ EL PREUNIVERSITARIO EN MEDICINA.

Este viernes 15 de febrero del 2018, Maite Pazmiño Minuche cumplirá 12 años. Y en este mes empezó el preuniversitario en la Facultad de Medicina en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, de Guayaquil. Si lo aprueba, su sueño es iniciar el primer año de la carrera. Su madre, Gabriela Minuche, aún no ha resuelto la interrogante sobre qué ocurriría en ese caso; el Ministerio de Educación de Ecuador deberá decidir, basado en la necesidad de la niña.

Maite es una niña superdotada o ‘gifted kid’, como se les llama en Estados Unidos. Ni siquiera la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha logrado establecer una tasa con el porcentaje de chicos en el mundo que tienen habilidades excepcionales para aprender y razonar. Para algunos especialistas, entre el 3 y 5% de la población podría tener esas características.

La Asociación Nacional para Niños Superdotados de EE.UU. dice que son chicos que van 10% más arriba del promedio, para su edad. Pero esas cualidades no solo se observan en lo académico sino en las artes, son hábiles para tocar instrumentos, por ejemplo. Así lo expuso este Diario el domingo pasado en un amplio reportaje sobre el tema, en el que compartimos la historia de esta niña y de Daniel Honciuc, de Quito. Él con 11 años cursa ya el segundo de bachillerato y desde el 2015 toma materias avanzadas de universidades de Estados Unidos, de modo virtual.

Maite es una niña superdotada que vive en la ciudad de Guayaquil. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Maite es una niña superdotada que vive en la ciudad de Guayaquil. 

Maité no es la única de su familia con altas capacidades (así también se denomina a la superdotación). Sus tres hermanos también tienen esta condición. Se trata de Gael, de 7 años; Noa, de 5; y Lía, de 2.

Su madre, Gabriela, recuerda que cuando Maité nació ella y su esposo no tenían una referencia sobre lo que era “típico o normal” en niños de su edad. Así que como otros padres primerizos pasaron por alto algunos hechos. Por ejemplo que leyera y escribiera a los 2 años. Afortunadamente una maestra del Colegio Alemán, de Cuenca, en donde vivían en esa época, identificó algunas características de la niña y les sugirió someterla a pruebas para confirmar si tenía superdotación.

Esta familia radica en Guayaquil. Los niños estudian en el Colegio Alemán, en donde según la madre, les han abierto las puertas, con un trato diferenciado. Por ejemplo cuentan con una aula a donde los chicos con altas capacidades pueden acudir, para profundizar conocimientos. Siempre tienen una guía y así nunca se aburren.

¿En qué año escolar está Maité en el Colegio Alemán? Acaba de pasar el octavo año. Su mamá cuenta que a veces siente que la gente que desconoce sobre lo que es la superdotación mantiene estereotipos en torno a cómo son estos chicos. Creen que son como una enciclopedia y tratan de ponerlos a prueba, haciéndoles preguntas. O les piden resolver problemas matemáticos, como si fueran una máquina. Ellos tienen el potencial, pero requieren las oportunidades para acceder a los aprendizajes, según sus intereses.

Gabriela y a su esposo les ha tocado aprender sobre el mundo de la superdotación, siempre leen, se informan y se interesan por el tema. No es necesariamente una lotería, es una gran responsabilidad, pues se considera que los niños con altas capacidades tienen necesidades educativas especiales, no relacionadas a la discapacidad. Ellos son más sensibles, intensos. Gabriela dice que a veces no entienden cómo por un lado tienen a niños que saben con tanta profundidad de ciertos temas, pero de pronto al frustrarse pueden actuar como bebés, en ocasiones.

Maite Pazmiño Minuche cumplirá 12 añoS y en este mes empezó el preuniversitario. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Maite Pazmiño Minuche cumplirá 12 añoS y en este mes empezó el preuniversitario. 

Maité le causó mucho dolor enterarse de que no podría ser parte de un viaje con sus compañeros del coro del colegio. De ese grupo solo podían participar chicos más grandes, de secundaria, pero por su talento la dejaron ser parte de él, por meses. Un día fueron invitados a un viaje a Quito y sus padres consideraron que no podía ir con ellos, ya adolescentes, pues ella era la menor. Eso le pareció muy injusto a la niña y claro, hubo lágrimas y berrinches. A Gael por ejemplo le afectó mucho conocer de una noticia sobre embarcaciones chinas que dañaban la fauna de la Costa y lloró.

Gabriela ha leído mucho sobre la superdotación y con su experiencia dice que estos niños adolescentes podrían tener tres edades: la cronológica, la intelectual y la emocional. Por eso es importante que sus profesores puedan identificar sus necesidades educativas y no les ofrezcan un plan curricular igual al del resto de la clase, para que no se aburran y no desarrollen problemas de conducta. Tampoco que los juzguen sin entender ni conocer su condición.

En Ecuador, desde agosto del 2016, existe una regulación sobre las altas capacidades. Estos niños tienen derechos que deben ser respetados en el sistema educativo nacional, no solo a nivel público sino privado.

Según el Ministerio es importante que los docentes ayuden a identificar a estos chicos. Y se les envíe con profesionales, para confirmar si tienen o no una superdotación. El proceso de detección, dice la Cartera, es el primer paso para ofrecerles un servicio educativo que tome en cuenta sus necesidades. Los padres pueden acudir al Departamento de Consejería Estudiantil del plantel para reportar el caso y allí le deben encaminar a las Unidades Distritales de Apoyo a la Inclusión (UDAI) o a centros especializados particulares, para la evaluación.

SE trata de una evaluación psicopedagógica. En Quito, según el Ministerio, hay nueve UDAI activas y 29 profesionales.

¿Qué obligaciones tienen los planteles ante casos de superdotación? Deben hacer diferentes tipos de adaptaciones curriculares. Estas medidas permite incluso planificar actividades interdisciplinarias, para que el estudiante elija, basado en sus aptitudes y preferencias, y defina qué proyectos realizará. Para ello contará con la supervisión, guía del docente y todo el apoyo del centro educativo.

El enriquecimiento curricular permite, según el Ministerio de Educación, que el alumno con superdotación marque sus propias pautas y ritmo de trabajo, aumentando su motivación. En el caso de Maité y de Daniel sí se han realizado aceleraciones, que consiste en que salten grados.

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