Justicia brasileña ratifica y aumenta condena contra Lula por corrupción

La Justicia brasileña ratificó este miércoles 24 de enero la condena por corrupción pasiva y lavado de dinero contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en una causa relacionada con el escándalo por los desvíos en la petrolera estatal Petrobras.

Los tres magistrados de un tribunal de segunda instancia de Porto Alegre votaron por unanimidad a favor de elevar a doce años y un mes la pena de Lula frente a los nueve años y medio que le había impuesto el juez de primera instancia.

La decisión, adoptada por unanimidad (3-0) por un tribunal de segunda instancia de Porto Alegre, abre la puerta a la inhabilitación política de Lula y deja en manos de la Justicia electoral su posible candidatura presidencial.

Los tres miembros de la sala octava del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región fueron unánimes al concluir que quedó comprobado que Lula recibió el derecho a disfrutar de un lujoso apartamento en la playa de Guarujá como soborno de la constructora OAS por el favorecimiento en contratos con Petrobras.

Además de elevar la pena, los tres coincidieron en que Lula tendrá que cumplir la pena en régimen cerrado y que podrán ordenar su detención cuando la defensa no cuente con más recursos para intentar modificar la condena en segunda instancia.

Lula, el primer presidente de la clase trabajadora de Brasil y que gobernó el país entre 2003 y 2010, todavía puede apelar para retrasar una decisión final y evitar ir a la cárcel.

“Estoy extremadamente tranquilo y consciente de que no cometí ningún crimen”, había dicho Lula la mañana del miércoles en su cuenta de Twitter antes de que hablaran los jueces.

El juez del tribunal de apelaciones Pedro Gebran desestimó los argumentos de los abogados defensores de que la condena por recibir un soborno y lavado de dinero carecía de pruebas y estaba motivada políticamente. El magistrado Leandro Paulsen también respaldó las condenas.

“Lamentablemente, Lula se corrompió”, dijo durante el juicio del miércoles el fiscal del Ministerio Público Mauricio Gerum, quien agregó que es difícil imaginar que un sistema de drenaje de los cofres de la petrolera haya ocurrido sin que el entonces presidente de la república lo supiera.

Decenas de miles de partidarios han protestado en las calles de Porto Alegrecontra lo que ven como una persecución política al ícono de la izquierda brasileña, quien fue condenado en primera instancia por el juez Sergio Moro.

La exclusión de Lula de las elecciones cambiaría radicalmente el panorama político antes de una campaña en la que es el favorito, con el 36 por ciento de las preferencias, según Datafolha.

Eso es el doble del porcentaje de su rival más cercano, el legislador de extrema derecha Jair Bolsonaro, cuya campaña se ha visto impulsada por el sentimiento antiLula.

Lula acusó a sus enemigos de intentar sacarlo de la arena política, tal como a su juicio lo hicieron en 2016 con su sucesora Dilma Rousseff, cuya salida del gobierno puso fin a 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores.

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