Jaime Nebot define perfil de quien aspire a alcalde y a presidente

Estas son sus últimas fiestas julianas al frente del Municipio. Jaime Nebot ya habla de su retiro de la Alcaldía de Guayaquil, de estar tranquilo porque sale bien de su cargo, por lo que ha hecho en estos 16 años. Dice que le preocupa lo que podría venir si es que el pueblo se equivoca, que hay que cuidar que no lleguen los dilapidadores de fondos al cabildo. “Es muy difícil convertir lo malo en bueno; toma tiempo, dedicación, conocimiento, solidaridad. Es muy fácil convertir lo bueno en malo… Así que cuidado, los millonarios también se pueden empobrecer”.

¿Le preocupa eso, que Guayaquil vaya a ir de lo bueno a lo malo?
Eso debe preocuparle al pueblo que va a elegir a quien me sustituya. A mí, claro que me preocupa cívicamente, pero esa decisión es del pueblo y la solución es muy sencilla, hay que votar bien. Hay que pensar si alguien quiere ser candidato y yo soy votante, tengo que decir, haber, ¿este señor se ha preocupado por mí toda la vida o ahora que estamos en elecciones viene a visitar?, ¿este señor, cuánto tiene en caja en la institución que administra, ha conseguido algún crédito sin aval del Gobierno, ha cumplido con alguna obra especial para el pueblo? (…). Aquí no se trata de insultar… Si la gente no pasa esos exámenes, entonces usted ya puede saber cuál va a ser el resultado…

No se ha oficializado aún la candidatura de Cynthia Viteri, ella ya trabaja como candidata a la Alcaldía. ¿Usted hará campaña por su candidatura?
La segunda semana de septiembre se anunciará la candidatura. Yo pienso que tiene todo el respaldo de la mayoría de los guayaquileños y también el de Jaime Nebot, sí.

¿Usted cree que se debe blindar a la ciudad, como se propuso semanas atrás?
Fue el mensaje del economista (Alberto) Dahik. Yo creo que se quiso tergiversar, porque el blindaje no es político. Usted no puede decirle a la gente cómo votar y obligarla a votar por una tendencia, pero el blindaje, si por eso se entiende fijar reglas, es de carácter administrativo. Pregunto, mañana se elige a un señor o señora que piensa A, B o C y tiene una visión X, pero porque tiene una visión distinta a la nuestra, en vez de gastar el 15% e invertir en la gente el 85% va a hacer lo contrario; en vez de endeudarse para hacer obra conveniente a largo plazo y bajo de intereses, se va a endeudar a corto plazo a caros intereses para dilapidar la plata; en vez de mantener la plantilla de trabajadores, va a aumentar la burocracia. Entonces, quebrará la administración y los perjudicados son los que no van a poder tener libros, tablets, becas, los que no podrán tener salud gratuita, subsidio a la vivienda…

A lo mejor por experimentar, algunos oponentes dicen que ya basta de Nebot, del PSC, que ya lleva 20 años en el Municipio…
Bueno, si quieren sustituirme por un irresponsable con iniciativa, que hace más daño que un terremoto, ya eso sería una decisión popular. Mi deber es orientar…

¿Usted seguirá su carrera política? En Quito hace semanas dio un discurso en el que casi hablaba de cómo gobernar el Ecuador.
Me invitaron a dar una conferencia sobre cuál creo yo es el camino al desarrollo. Lo que di fue mi opinión de cuál es el camino al desarrollo.

¿Eso lo podría aplicar como presidente del país y no ha descartado esa posibilidad?
El país sabe mi decisión, la conoce hace mucho tiempo (de que no iría por la Presidencia). Sería sumamente duro para mí y mi familia cambiar esa decisión. Hay algo más, yo nunca la cambiaría si no veo que pueden existir condiciones, aunque riesgosas, para que yo pueda ser un presidente mejor de lo que he sido alcalde. Para servir no hay que fijarse en la llegada, sino en la salida. Fui gobernador del Guayas; salí bien, fui alcalde de Guayaquil, saldré mejor de la Alcaldía, y yo no voy a cambiar…

¿Y no podría salir bien de la Presidencia?
Podría, podría, –y no estoy diciendo que voy a cambiar– si algún día se justifica que yo cambie de opinión, uno de los requisitos fundamentales es saber que yo podría hacerle al país un gran bien, a los ciudadanos mejorarles su nivel de vida, porque haría las cosas bien…

¿Y si el país necesita una persona así?
El país no necesita a Jaime Nebot, el país necesita a alguien que haga las cosas bien. Alguien que no prometa, que cumpla, que sepa sumar y no restar, que sepa construir y no destruir, claro que sí eso es lo importante.

Usted habla de que deben haber condiciones, ¿cuáles serían esas condiciones?
Tendría que verlas y estudiarlas, pero la circunstancia básica es mi convencimiento de que tendría la facultad de cambiar para bien del país, sino ¿para qué?

No cree que es el momento de correr por la Presidencia, según usted sale de una Alcaldía exitosa y el país espera que alguien lo lleve por una senda exitosa…
El momento de servir es siempre y la necesidad de tener un buen presidente siempre. Es muy presuntuoso creerse insustituible o predestinado, pero el país debe buscar quien con hechos y no con palabras, con solidaridad, honestidad y capacidad lleve a los ciudadanos donde quieren llegar, a la prosperidad… Mis palabras son claras, es que ese concepto yo sostengo de lo que necesita el país y yo creo que deba hacerlo cualquiera que sea quien llegue a la Presidencia…

Claro es que estamos hablando de un perfil y puede ser el suyo…
Bueno eso dice usted, y se lo agradezco.

Fuente: eluniverso.com

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