ENLACE RADIAL DEL ALCADE DE LA CIUDAD JAIME NEBOT.

Es correcto reducir el gasto público y el tamaño de un Estado obeso que se alimenta de la plata del pueblo, privándolo de crecimiento económico y social.

Hay que tener muchísimo cuidado con la supresión de subsidios. En cualquier circunstancia, aún en crisis, el Gobierno debe tener una robusta política de protección social, pues una población mayoritariamente vulnerable jamás será emprendedora, innovadora, ni próspera.

Los subsidios deben ser focalizados y financiados, tanto para los pobres como para garantizar la competitividad de los sectores productivos que generen empleo, dólares y recaudación fiscal importante.

Nuestra tesis permanente no es subir tributos ni combustible. En materia de gasolina el incremento del precio aumentará los ingresos del Estado, pero también los costos y el precio de muchos productos, afectando la economía popular. En materia de diesel, el análisis debe ser muy profundo y pragmático, o la medicina será mucho peor que la enfermedad.

Alterar el precio del diesel afectaría la competitividad de importantísimos productos de importación. Hay que comparar el supuesto beneficio para el fisco con los factores negativos que puede ocasionar: disminución de exportaciones, es decir, menos dólares; menores ganancias de las empresas, que significan menos ingresos por impuesto a la renta; reducción del empleo, que implica menos ingresos por aportes al IESS; afectación a la cadena de valores, que generaliza y amplía el ámbito de todos los prejuicios antes señalados.; etc, etc.

Si quieren sincerar la economía, hay que hacerlo de manera integral; eliminando también los subsidios de la empresa privada a favor del Estado: verbigracia, tributos innecesarios o exagerados; impuestos escondidos en el costo de la energía, etc, etc.

Para que la nueva Ley de Fomento de Inversiones funcione en realidad, las acciones del Estado deben ser claramente coincidentes con el rumbo que marca la ley. El arbitraje internacional ayudará mucho a generar la indispensable seguridad jurídica, básica para producir confianza del inversionista.

Reducir el gasto público es indispensable pero no basta. Hay que crecer económica y socialmente.

 

Las medidas convenientes hay que tomarlas de inmediata e integralmente. Las medidas inconvenientes no hay que tomarlas nunca.

A Cynthia Viteri le toca plantear y explicar sus propuestas, que son nuevas y buenas para la gente. A Jimmy Jairala le he oído solo una: “hacer un hospital veterinario para los pobres”. A mí no me preocupa el lapsus, a cualquier le puede ocurrir. Me preocupa que no conozca lo que ocurre en Guayaquil y que no sepa que a las mascotas de los pobres las atendemos desde hace rato, por ejemplo, en las secciones especializadas de los Hospitales Municipales del Guasmo, Trinitaria, Febres Cordero, etc, y hasta con una Unidad Móvil…

Sí me corresponde a mí, y lo hago con educación, referirme a las críticas a mi administración. Jimmy Jairala propone suprimir la Policía Metropolitana y convertirla en Policía de Turismo. Eso generará un caos y desorden en la ciudad y, de paso, acabará con el turismo, que nació, entre otras cosas, del orden y el control.

De cero turistas, hoy hemos llegado a 2’100.000 al año, con todos los beneficios de ventas, empleo, dólares y crecimiento que significan. Antes el turismo no existía, entre otras cosas, porque estaban tomadas por la venta informal no solo las principales avenidas, sino los malecones, los alrededores de los mercados sur, central, etc. El nuevo aeropuerto y la Regeneración Urbana, así como la colaboración de la empresa privada fueron vitales, pero el orden también.

¿Qué pasaría si implementamos solo por 7 días, lo que Jimmy Jairala propone para 4 años: dejar a la Policía Metropolitana en su cuartel y ver qué pasa…?

Jimmy Jairala dice que está rodeado de un gran equipo administrador. Uno de los que lo integra es Mario Minuche, contra quien en lo personal no tengo nada, pero quien como Alcalde de Machala la sumió en el caos y la miseria, hasta que la rescataron los alcaldes socialcristianos Carlos Falquez Batallas y Carlos Falquez Aguilar. ¿Ese es el tipo de “administración” que merecen los guayaquileños?

Ya tenemos un proyecto de ordenanza –que pondremos en vigencia en pocos días- para sustituir en Guayaquil el plástico de un solo uso (fundas tipo camiseta, sorbetes, vasos, etc) por uno con alto porcentaje biodegradable. Esa será nuestra contribución al equilibrio entre desarrollo y respeto al planeta.

 

Alcalde de Guayaquil Ab. Jaime Nebot.

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