EL LIBRO ‘JAIME NEBOT, EL CAMINO A LA PROSPERIDAD’ FUE PRESENTADO EL DÍA DE AYER.

La presentación del libro ‘Jaime Nebot, el camino a la prosperidad’, se realizó está noche en La Puntilla (Samborondón) y antes de iniciar un diálogo sobre la obra, el exalcalde de Guayaquil hizo dos precisiones: que él no influyó en las opiniones de las personas que son citadas en el texto, y que no se trata “de un libro de Nebot, es un libro sobre Nebot”.

Aclaró, incluso, que los autores de la obra, Roberto Aspiazu y Gonzalo Ruiz, tuvieron total libertad para investigar y escribir sobre él. El evento, desarrollado en uno de los salones de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), comenzó a las 19:30. A él asistieron familiares de Nebot, coidearios del Partido Social Cristiano (PSC), amigos y personajes de la política.

La apertura del acto la hizo el rector del centro de estudios, Joaquín Hernández, quien rememoró las palabras de Nebot al asumir la Alcaldía de Guayaquil por primera vez en el año 2000, cuando se refirió al Sillón de Olmedo como el Sillón de León Febres Cordero, luego de los ocho años de administración municipal del también expresidente de la República. “Ahora en adelante tenemos que hablar del Sillón de Nebot”.

En una conversación entre los autores del libro y Nebot, repasaron algunos temas de los nueve capítulos que contiene la biografía política del lider socialcristiano, entre ellos La ideología del bienestar, Nebot de cuerpo entero, y Nebot y Febres Cordero.

En medio del diálogo, Nebot pidió proyectar un video que reflejaba el cambio que tuvo la ciudad durante los 19 años de su administración. Explicó que cuando llegó a la alcaldía aún se recibía agua en tanqueros, incluso en el mismo edificio del Municipio, y que hoy más del 90% de la ciudad tiene agua potable por tubería.

Aspiazu dijo que luego de leer todos los discursos de Nebot de los 19 años, descubrió que no había cambiado su pensamiento de la filosofía de la prosperidad. Nebot recordó que el cambió de Guayaquil comenzó con León Febres Cordero, con quien vivió múltiples anecdotas, algunas de las cuales se contaron frente a los asistentes. Otras están redactadas en el libro.

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