DISFRAZADOS DE POLICÍAS Y MÉDICOS ACRIBILLARON A UN PRESO QUE RECIBIA ATENCIÓN EN HOSPITAL DE ESMERALDAS.

Escenas casi sacadas de una película de acción vivieron la madrugada del domingo pacientes, familiares, médicos y enfermeras que laboraban en el área de recuperación de cirugía del hospital Delfina Torres, ubicado en el sur de Esmeraldas.

Al lugar llegaron hombres con uniformes policiales y otro con un mandil y acribillaron a un preso que había sido hospitalizado a las 11:00 del sábado con dos tiros, tras ser herido en los patios del Centro de Rehabilitación de Varones de Esmeraldas (CRVE).

El fallecido fue identificado como Alexander Lugo Saltos. Supuestamente fue baleado dentro de la cárcel por un interno que pertenecería a la banda Los Choneros. Esto ocurrió en hora de visita.

Una hora antes había sido atacado y fue llevado al centro médico de la prisión, regresaba a su celda en compañía de un guía cuando recibió los tiros, contó un testigo.

Al sospechoso se le encontraron cuatro proyectiles en su bolsillo, pero se desconoce cómo ingresó a la prisión el revólver hallado por la Policía.

Lugo fue sometido a una cirugía el sábado, le retiraron las balas y se recuperaba de la anestesia en su camilla, cuando fue asesinado a tiros.

Una mujer que se identificó como familiar de Lugo lo acompañó algunas horas en Emergencia, pero a las 04:00 de ayer, presuntos policías y un médico preguntaron por él en Estadística y a pesar de que supuestamente estaba con resguardo policial, lo balearon.

Alexander Lugo, quien cumplía una condena por asesinato, supuestamente era integrante de la banda Los Lagartos y hace unos seis meses fue transferido desde la Penitenciaría del Litoral a la cárcel de Esmeraldas, se presume que tras el crimen del Cubano, un reo a quien le cortaron la cabeza, que luego patearon en un patio.

Poco después del crimen de ayer, dos hombres fueron detenidos, un tercero se habría fugado. Los policías hallaron un uniforme policial y un mandil médico como evidencias. También encontraron dos armas: una con silenciador en un techo supuestamente usada para matar al recluso y la otra que habría sido robada a un policía que estaba en el hospital resguardando a otro detenido involucrado en un accidente.

Aún la Policía no se pronuncia sobre este caso, tampoco menciona dónde estaba el uniformado asignado como custodio del interno.

Ayer, los familiares de Lugo esperaban la entrega del cadáver en el Centro Forense de Esmeraldas.

En el Centro de Rehabilitación se restringieron las visitas por este nuevo incidente. En mayo del 2018 hubo un amotinamiento de cuatro días en esta cárcel, con tres fallecidos, trece internos heridos y un servidor policial también. Hasta julio del 2019 había 1409 presos.

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