Conversación con policías puso a disidente en la lista roja de Interpol

Precaución: está armado; es peligroso, violento y escurridizo. Así describe la Interpol a Walter Patricio Arizala Vernaza, alias ‘Guacho’. Desde el 14 de mayo, el responsable del llamado grupo Óliver Sinisterra, disidente de las FARC, se encuentra con difusión roja. Es decir, está en la lista de fugitivos buscados internacionalmente.

En el documento de dos páginas, donde se ordena su captura (número A-4909), consta una breve descripción de su aspecto físico, de su identidad y la razón por la que debe ser capturado: “terrorismo”. Específicamente, se lo vincula con el ataque del 4 de abril del 2018 a una torre de electricidad en la parroquia Viche, cantón Quinindé, en Esmeraldas. Este es el único juicio por el que, hasta el momento, alias ‘Guacho’ ha sido procesado judicialmente. La Fiscalía tiene otros 10 procesos en indagación contra el disidente.

El próximo 12 de junio se presentarán cargos en su contra por la explosión del carro bomba que destruyó el cuartel de Policía en San Lorenzo, Esmeraldas. Para incluir al exguerrillero en la lista roja de la Interpol, era necesario que un juez lo solicitara. Por eso, en una audiencia reservada se lo vinculó al caso de terrorismo, el 8 de mayo del 2018. En ese expediente, la Fiscalía presentó como evidencias en contra del cabecilla del grupo ilegal armado las conversaciones que mantuvo con dos policías entre el 13 de enero y el 25 de marzo.

La llamada telefónica que hizo a un coronel, el 25 de abril, fue clave para establecer su autoría en las amenazas de ataques, secuestros y muertes. Esa llamada duró 4 minutos y 45 segundos y fue interceptada por agentes. La voz del disidente se cotejó con una muestra que los peritos extrajeron de la entrevista que ‘Guacho’ dio a la cadena RCN, en Colombia, en octubre del 2017. La coincidencia fue del 99%, según investigadores del caso.

En esa conversación, él dice que tiene a su “gente minando el territorio (ecuatoriano)” y que hay más de 3 000 minas instaladas en la frontera. “Pa’ retirar las minas tienen que retirar al Ejército (sic)”, advierte. Otra evidencia que sirvió para que se expidiera una difusión roja en su contra fue la triangulación de llamadas de un número telefónico terminado en 887, que supuestamente fue utilizado por alias ‘Guacho’ antes y después de la explosión a la torre eléctrica de Viche, del 4 de abril pasado.

En ese expediente judicial se incluyeron, además, las transcripciones de los mensajes por Whatsapp que él mantuvo con un mayor de la Policía. En uno de los mensajes, del 16 de marzo, el sospechoso le hace una advertencia. “Aténganse a las consecuencias”, dice, al exigir que se libere a sus hombres detenidos.

Agentes de Inteligencia de la Policía que estuvieron al tanto de estas conversaciones dicen que, en esas comunicaciones, “la estrategia (de los uniformados) era tranquilizarle, ganar tiempo y lograr tener pruebas para vincularlo legalmente, como lo hicimos”. Este canal de comunicación, que fuera abierto por el servicio de Inteligencia, se cerró cuando fue secuestrado el equipo periodístico de EL COMERCIO, el pasado 26 de marzo.

Desde ese momento, la Unidad Antisecuestros (Unase) se encargó de manejar la comunicación con el exguerrillero.

En su difusión roja de captura, la Interpol señala que ‘Guacho’ es ecuatoriano, oriundo del cantón Limones, en Esmeraldas, e incluye dos posibles fechas de nacimiento: 17 de enero de 1981 y 9 de agosto de 1989. También constan los nombres de sus padres. En el expediente judicial se incluye una partida de nacimiento.

Sobre su aspecto se advierte que es de origen afro, tiene el cabello negro, contextura delgada y mide 1,50 metros de altura. Además, tiene el párpado de su ojo izquierdo caído, el pómulo izquierdo inflamado y una cicatriz en la nariz. La orden de captura también menciona que Ecuador solicitará la extradición en caso de que el sospechoso sea atrapado fuera del país. Esto se hará de acuerdo con las leyes nacionales y tratados firmados con otras naciones. Por la explosión de la torre en Viche, el disidente se enfrenta a una pena de hasta 13 años de cárcel.

Información tomada de : elcomercio.com.ec

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