CÁMARAS MUESTRAN COMO INGRESÓ LA TONELADA DE DROGA A LA BASE DE MANTA.

Las indagaciones montadas alrededor de la tonelada de droga descubierta en la Base Aérea de Manta arrojan más información. Los agentes que conocieron este caso detectaron que el acopio del alcaloide en el Ala de Combate N° 23 (parte de la Base) se planificó desde inicios de septiembre.

Tras recopilar los datos, el 12 de octubre del 2018 fueron capturados dos militares activos de la FAE. Un mes y medio después del operativo ya están identificados otros dos soldados y un funcionario de la Dirección de Aviación Civil (DAC), que presuntamente permitieron el paso y acopio de 990 bloques de droga camuflados en sacos de yute y cubiertos con arena.

Los tres últimos fueron vinculados judicialmente en este caso el pasado viernes. El juez Mauro García no ordenó prisión, pero dispuso que se presentaran tres veces a la semana en sus oficinas. Además, prohibió su salida del país y la enajenación de bienes. La idea es que no se fuguen mientras se indaga el caso de narcotráfico. Hasta el momento solo se habían difundido imágenes registradas después del hallazgo de la droga en un camión. Pero este Diario accedió a imágenes captadas en el momento en que el automotor llega al Ala de Combate, es revisado por un militar, que ahora es procesado por la Fiscalía, e ingresa.

Estas imágenes muestran el momento en que el vehículo llega, pasa por el puesto de control e ingresa a la Base de Manta. Ampliar   Ampliar   Ampliar   El vehículo arriba a las 10:56 de ese 12 de septiembre. En las imágenes se ve que en el interior van dos personas. Más tarde, a las 20:30, agentes de la Unidad de Investigaciones Antinarcóticos (UIAN) incursionaron en el sitio y detuvieron a un cabo y a un sargento de la FAE. En esa operación huyó el funcionario de la DAC, que ahora es indagado.

Los investigadores dicen que él debía cumplir sus servicios en el Ala de Combate a la hora de la incursión policial. Sin embargo, se ausentó minutos antes. En su versión ante el Fiscal dijo que salió a esa hora por una complicación médica de su esposa que está embarazada. Los peritos dijeron que el certificado médico presentado era falso. Las imágenes del momento en que llega el camión también entraron a una pericia. En una toma se ve un saco de yute color blanco, que está sobre la arena. Las investigaciones determinaron que en esa lona iban frascos de un producto natural líquido, que aparentemente ayuda en las relaciones de pareja.

Los agentes dicen que los narcos siempre lo llevan cuando realizan envíos de alcaloides a México y otros países de Centroamérica. Todos esos datos están en la Fiscalía. Hasta ahora no se ha determinado de dónde provino la cocaína con el logotipo ‘10’. Pero dentro de las pericias, se estableció que un día antes del operativo, los dos soldados arrestados el 12 de septiembre estuvieron hospedados en un hotel en Manta. Allí esperaron el camión y luego fueron hasta la Base Aérea.

La Fiscalía pidió que se revisaran las cámaras de seguridad de este lugar. Por acopiar la carga ilegal, los dos uniformados detenidos en la Base supuestamente recibieron un anticipo de USD 210 000. El acuerdo total se habría pactado en USD 650 000. Estos datos aparecieron en manuscritos hallados en el operativo. En esos papeles se lee que los dos militares se aprestaban a recibir USD 97 000 cuando la cocaína estuviera guardada y 162 000 cuando saliera de la Base. Luego vendrían otros pagos. La Fiscalía pidió 17 días más para investigar, antes de la audiencia preparatoria a juicio en contra de los sospechosos.

Actualmente la entidad tiene 38 argumentos en contra de los uniformados y en contra del funcionario de la DAC. Dentro de la investigación, el comandante de la Fuerza Aérea-Manta, Marcelo Salazar, también fue llamado a declarar en la Fiscalía. EL COMERCIO accedió a su versión. Allí dice que él cumplió sus funciones hasta las 16:00 de ese 12 de septiembre y que alrededor de las 22:00 recibió una llamada del oficial de control, indicándole del operativo policial y de la retención del camión y de los dos uniformados. Además, dijo que ese día estaba como comandante accidental, porque el jefe titular fue “designado para una comisión de servicios en el exterior”. Aseguró que su función es de Comandante del Grupo de Combate N° 231.

El Fiscal también le preguntó lo siguiente: ¿Conoce usted qué credenciales o documentos requiere un vehículo civil para ingresar a la base aérea del Ala de Combate N° 23? El oficial respondió: “Un militar debe presentar su tarjeta de identificación militar. Sus familiares directos deben entregar el mismo documento. En el caso de civiles deben presentar su cédula. Todos deben cumplir con el chequeo de seguridad que se les debe realizar por parte de los guardias que se encuentran en las garitas de ingreso, en este caso en la portada exterior”. También se le preguntó esto: ¿Conoce cuál es el procedimiento de seguridad que deben cumplir en la puerta principal y en la prevención? Esta fue la respuesta: “En la puerta principal se piden las identificaciones. Además, deben cumplir un registro del vehículo antes de permitir su ingreso.

En la prevención interior, los guardias deben pedir nuevamente la identificación”. Ahora, la Fiscalía indaga qué pasó con este protocolo. Los dos militares detenidos han pedido que se revise la prisión; la solicitud ha sido negada.

FUENTE: DIARIO EL COMERCIO.

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